Los moradores que viven en frente del cementerio municipal de Celica, se encuentran preocupados y alarmados por la presencia de cierto grupo de jóvenes tanto hombres como mujeres menores de edad, que en horas de la noche se introducen clandestinamente por un recodo del cementerio, según ellos para rezar y llamar a los espíritus.

Yadira Vega, hermana del cuidador del cementerio, dice que por algunas ocasiones los ha corrido a los jóvenes quienes van en grupo al lugar santo a eso de las nueve de la noche. Inclusive afirma, hay ocasiones que rezan, gritan y hasta corren con sábanas por entre las tumbas, lo que ha despertado la preocupación entre los moradores del sector quienes sospechan, estarían jugando la tabla wija o quija.
Doña María Cabrera, quien tiene que ir todas las noches hasta su casa y atravesar el cementerio necesariamente, dice sentir miedo caminar por el lugar, ya que uno de sus hijos fue testigo de cómo estos jóvenes corrían con sábanas por entre las tumbas camuflados en la oscuridad de la noche.
Otra señora de apellidos Cárdenas explicó que una ocasión cuando intentaban subirse por el muro del cementerio un grupo de jóvenes, a uno de las chicas se le cayó una especie como de tabla, quien la volvió a coger y se la puso en la espalda para nuevamente volver a saltar el muro.
Se han tenido noticias inclusive de que ciertos jóvenes estudiantes estarían tratando de imitar la corriente de los “emo”, que son grupos de jóvenes que trasmiten su resentimiento a la sociedad, y que son fácilmente identificables por internet. Se Han dado casos inclusive de ciertos jóvenes que se cortan las manos para sentirse parte de estos grupos.
Si a esto se suma algunos suicidios que se han dado en jóvenes cuyos motivos se los llevaron a la tumba, han contribuido a dejar en la sociedad celicana un ambiente de inquietud y nerviosismo muy acentuado.
La Lic. Gloria Silva, Rectora del Colegio Técnico 12 de Diciembre, dijo que esto debe ser ya preocupación de las autoridades, de los educadores, y principalmente de los padres de familia, quienes deben tener más diálogos con sus hijos para evitar estos inconvenientes, y saber donde están y que hacen los jóvenes en sus ratos libres.
La hermana Bélgica Márquez, Rectora de la Unidad Educativa Santa Teresita, acotó que hasta su despacho han llegado las quejas de los emo, y que esto puede ser producto de estas culturas que imperan en internet y que intentan colarse en la juventud. De igual manera dijo conocer extraoficialmente que ciertos jóvenes visitan el cementerio para intervenir tal vez en actos de brujería, lo que es muy malo señaló.
Los padres de familia tienen que hacer mucho al respecto, y en nuestra unidad se viene ayudando con charlas, convivencias, retiros espirituales; con la finalidad de luchar contras estas prácticas oscuras que intentan desviar la mente de nuestros jóvenes, explicó la religiosa.
Evelyn Martínez, Comisaria Nacional de Policía, enfatizo que las autoridades del cantón se han reunido para tratar estos temas y que se coordinan acciones para dar charlas en las escuelas y colegios del cantón Celica.
Por su lado el titular del Centro de Protección de Derechos de Niños y Adolescentes de Celica, Iván Ayala; explico que en vista de los suicidios que se han presentado últimamente en el cantón se ha dirigido a la autoridades educativas, para realizar charlas, conferencias, talleres las mismas que ya iniciaron la semana pasada en algunos establecimientos educativos, para concienciar a los jóvenes de estos peligros de inmolación.
Aquiles Aguirre, psicólogo del Centro de Protección, dijo que él no acepta como profesional la creencia de la tabla wija, y que más bien son los jóvenes los que están en esta edad de introducción a la adolescencia, quienes intentan experimentar de todo, o quizás llamar la atención de sus padres familias ya que esta es una edad muy difícil. A veces el no tener en qué ocupar sus tiempos libres, en las tardes y en las noches, pueden llevarlos a situaciones de experiencias en las que no conocen nada el respecto, y buscan de alguna manera un protagonismo.
Finalmente creemos que hace falta dialogo con nuestros jóvenes, estar más cerca de ellos, saber lo que hacen, con quien andan, que piensan, que desean. No sería bueno pensar en academias de música, danza, canto, ingles, en talleres de formación personal. En cursos de las varias disciplinas del deporte, y en definitiva en todo aquello que vaya en bien de la juventud para cimentar las bases de un buen futuro profesional.
Nuestros jóvenes no son malos, ni satánicos, ni están locos. Tal vez solo buscan una oportunidad de ser tomados en cuenta. Quieren poner en evidencia que son capaces de muchas y bellas cosas. Que tienen habilidades e imaginación poderosa que no la hemos descubierto como familia y que soslayamos.
Éste el reto que nos queda para luchar contra ese profundo abismo de silencio de los jóvenes, donde intentan incubarse ideas protervas e insólitas. Quizás, porque no tienen muy claro el camino de su destino en este mundo cada vez más inmoral y convulsionado. Donde el dialogo se ha convertido en aullido de perros con presagios de mordedura.”Quien anda con Dios, no se perderá nunca”.
Galo Humberto Córdova