Hoy brindemos unos versos
a los ñaños policías
que celebran su gran día
en lugares muy diversos.
Elonguemos los esfuerzos
que le ponen al trabajo
calle arriba, calle abajo
persiguiendo a los hampones,
homicidas y ladrones
y rateros del carajo
No olvidemos ciudadanos
que se entregan con pasión
contra el pobre, el pelucón
que le roba a sus hermanos.
No olvidemos mis paisanos
que demuestran verraquera
cuando van a la carrera
persiguiendo al estruchante
que nos roba en un instante
los aretes y chauchera
Un saludo verdadero
para todos los gendarmes
-sin afán de congraciarme-
les expreso muy sincero.
Su trabajo a cuerpo entero
muchas veces sin chaleco
antibalas es el eco
que retumba y va creciendo
y en la patria redimiendo
los eventos medio chuecos
No se olviden que su lema
es “servir y proteger”
y por siempre engrandecer
su buen nombre como emblema.
Yo se bien que este poema
no resuelve en absoluto
la carencia de “patutos”,
efectivos y pistolas
sin embargo trae cola
y divierte unos minutos
Es preciso darle brillo
a la acción del policía
que se “trenza” día a día
a trompadas con los pillos.
La Ciudad de Mercadillo
reconoce su labor
… pero guambras, por favor,
metan ñeque un poco más
como lo hace don Tomás
cuando va tras un “amor”
Por: Efrén Sarango Palacios
Loja – Ecuador





















