Quien no conoce Celica no conoce mi Ecuador, sus calles, parques y plazas de mi tierra, lo mejor sus mujeres son amores de belleza y esplendor, sus hombres son muy celosos con coraje y gran valor, tierra de mis sueños por ti mi alma vibra, no quisiera yo morirme sin volverte a ver.
Con gran gusto quiero contarle a mi gente, profundos recuerdos que vienen fresquitos a mi mente, que hermoso es sentir la frescura por las mañanas, escuchar el canto de los gallos y el silvar de los chilalos.
Darme una vuelta sin perderme los detalles por esos barrios y esas calles, al pasar por el parque el frio y la neblina se desata, mejor me tomo una horchata, luego bien entusiasmado tiro para el mercado a comer chancho hornado, y si me sobran unos realillos llevarme una libra de bocadillos,
Y luego subiendo hasta el chorro no se por donde me meto, mejor compro pan donde la Peto, y pa desayunar con todo eso, tambien me llevo una buena libra de queso, ya para la tarde con tremenda borrachera, botella en mano y el rostro ensangrentado, asoma Sucho Barba, dando sus tropezones, sin saber donde a dejado la carretilla de chicharrones.
En la esquina de Julio Bainas, como un garabato el muelon de Honorato, piropeando a las muchachas mas conocidas, en cuanto veian su cara huían despavoridas, solo el joven David al paso, era el único que hacia caso.
Quiero que en este día me dure la alegria, pues estoy en la tierra mía, al amanecer entre amigos medio dormidos, nos fuimos a esas horas, a coger sacas y moras, nos espinamos cogiendo tunas y luego nos hinchamos comiendo lumas, enseguidita nos quedamos descansando debajo de un pino, cerquita de don Robalino, despues de esta aventurilla tuvimos que tomar agua de manzanilla.
Que gusto ver en el parque gente muy conocida, en el mundo del negocio las ventas son gordas y a veces son flacas, mas aun tratandose de Carlitos Caracas, aunque esta un poquito ido, saluda muy atento hasta el desconocido, entablando de amistad buenos lazos, ofreciendo a todo el mundo cositas a plazos.
Por otro lado bien trajeado y bien togado, como todo un señor importante mi sargento biachi comandante, saliendo donde tino bustamante, y como politico buscando votos se dedicaba siempre a tomar fotos. Amontonados algunos en el parque estan, viendo jugar con checos al pique, a mama Chayo, Neneco y Fifique, que les habian ofrecido para cada uno un alfeñique.
Para irme de vacile esta noche sin pensarlo, un esplendido corte de pelo en la peluqueria de Galo, y si la que te cuento se asoma un perfume barato de don Pancho Poma, rociarme con colonia la chaqueta, y luego una botella en la cantina de volqueta. Desilucionado al día siguiente, me sigo tomando un aguardiente, matando la chuchaquera me viene un malestar de la cabeza a los pies, mejor voy directito al salon canal 10.
Un domingo cuando salen de franquicia los milicos, las muchachas solteronas guapas se ponen, y pa que todo el mundo sepa y escuche, ellas quieren un suche, pero si quieren vacilar y chancear, coshco les voy a dar. Bajando del estadio trasendia un agradable olor a gloria, era la riquisima fritada de la señora Victoria, quisiera comer un buen plato de ceviche, y de cerveza una buena copa, allá donde la Lola Topa, hinchada panza como don Elio Ludeña, paso a comer enseguidita, espesitos de la Amadita, y pa que el cuerpo no se enrronche un rico fresco de toronche.
Pépe Cafue por andar tomando y entonando sus canciones, se le habia matado la guatusa de encima de los balcones, enseguida dio remplazo, un tumulle y un pacazo, por ahi lo veo venir, a Rolendio desde el fondo surgir, borracho y trobador como ninguno recitando coplas y entonando un estribillo, saco del bolcillo un chucurillo para ir espantando por ahi a cualquier chiquillo, cerquita del parque y dando espectáculo gratis, haciendo coro, don Manuel Raton con su culo sonoro.
Esto va pa los que no les funciona el aparato, no hay cosa mas dura, que una buena soldadura, sin ser careros ni principiantes, cuente usted con los zorritos Bustamantes, en la epoca de estudiante en el colegio ir chuchaqui a dar examen trasendiendo aguardiente, por haber ido de parranda, un suspenso me puso el Doctor Banda, y por no pedir permiso expulsado me mando el inspector Lucho Wiso, y una carrera hasta los silos te manda, el profesor Segundo Banda, y donde las mojas expulsado y si retorno por haber insultado y subirle el tono, al profesor Pépe Mono.
Como me salta el corazón de alegría, sabiendo que estoy en la tierra mía. Era día de san viernes, y se hace agua la boca, por tomarme con amigos una copa, sin pensarmelo dos veces cojo rumbo, directo al Loco Jumbo, tomando mi ron con cola, escuchando a JJ de esa buena rocola, que sorpresa la mía ver llegar atentos a grandes amigos sedientos, Trocito, Marco Vélez y Viche Azansa, quieren tomar cerveza hasta hincharse la panza, y en seguida Víctor Vasquez y Angel Villena, diciendo el que la seca la llena, vendiendo cigarrillos, mentas y tangos, llega al toque el amigo cabo Roque.
Cuando habia relajo y alboroto, aparecia curioso el amigo Perro Joto, ya a la madrugada cuando de tomar mas no pides, un caldo de gallina donde Chivo Alcides, y bien tranquilo el amigo Jorge Cartas, comiendose un rico caldo de patas, mas tarde me detengo a escuchar noticias fresquitas del compadre Oscar Agüitas, y por otro lado coqueto y vanidoso aparece Oscar Mena, hechandolo los tejos a una morena, parece que todo fuera mentira, mejor voy saludando a la niña Zelmira, pero mejor se pasa el rato y se goza, en el billar de mi tía Rosa.
Cuando llega la noche, se oye a lo lejos trinar, la guitarra de Quita Nervios sonar, preguntando el estadito, yo me tomo un traguito, acompañado de don Vicente Martínez, cantando como los querubines, dedicando sus poesias entonando sus melodias, pa que la voz no suene raro, un buen trago de cantaclaro, con un grupo de muchachos enamorados, salian todos acompañados de serenatas inspirados, ya a la madrugada cuando estaban entonados, les caía sin querer la bacenilla de miados.
De lo que a medias recuerdo todo esto es poco, hay muchos de mis paisanos que aun los conservo en memoria, porque se va acabando esta historia, tengan por siempre presente, que vivirán eternos en mi mente, es por eso que me tomo este rato entre mi gente, el ultimo aguardiente, lo único que a mis amigos pido, que ha todo esto jamas den olvido, me voy con pena y dolido, tomando un trago a solas escondido.
*Por: Washington Vélez Sánchez